Una devastadora avalancha en la frontera entre Nepal y China dejó al menos 390 muertos y cientos de desaparecidos, según informes de medios locales y organizaciones internacionales. El desastre ocurrió el 26 de agosto, cuando un desprendimiento de hielo, roca y sedimentos en Nepal generó una riada que alcanzó el Tíbet. Las autoridades y expertos investigan si el colapso de un glaciar, posiblemente relacionado con el deshielo, fue la causa principal del desastre.

El gobierno chileno expresó su solidaridad con Nepal y China tras el suceso, mientras la ONU destacó la dificultad para acceder a las zonas más afectadas. En China, imágenes muestran el puerto de Gyirong bajo escombros tras la riada. Expertos de Estados Unidos y China concluyeron que el colapso del glaciar fue el origen del desastre.

Venezuela también se solidarizó con ambos países, reconociendo el impacto del evento. Las autoridades continúan con operaciones de rescate y evaluación de daños en la zona. La cifra de víctimas podría aumentar a medida que se realicen más investigaciones y se identifiquen más cuerpos.