La tragedia en la frontera entre Nepal y China dejó al menos 180 muertos y cientos de personas desaparecidas tras una devastadora riada. El desastre, causado por el colapso de un glaciar y una avalancha, generó un torrente de escombros y lodo que arrasó pueblos y ciudades a lo largo de los ríos Bhote Koshi y Trishuli. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España informó que al menos cuatro españoles se encuentran entre los desaparecidos, mientras que la Cancillería francesa negó tener confirmación sobre la cifra de ciudadanos suyos afectados.
El desbordamiento del río Bhotekosi, cerca de la frontera con Tíbet, provocó la destrucción de carreteras, edificios y vehículos, paralizando el transporte en la zona. Los helicópteros lograron llegar al puesto fronterizo de Gyirong, arrasado por la riada, uno de los principales pasos terrestres entre China y Nepal. Los científicos continúan investigando la cadena exacta de eventos que provocaron el desastre, mientras las autoridades locales y internacionales coordinan esfuerzos para localizar a los desaparecidos y brindar ayuda a las víctimas.
La cifra de muertos se elevó a 165, con 826 personas desaparecidas, según informes oficiales. La situación sigue siendo crítica, con dificultades para acceder a la zona debido a la destrucción de infraestructuras y el acceso limitado. La comunidad internacional ha expresado su apoyo para la recuperación y la ayuda humanitaria en la región afectada.

























