Un juez militar estadounidense anunció que el juicio contra el presunto cerebro de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 se celebrará en el verano de 2028. Esta decisión fue tomada casi 25 años después de los sucesos que dejaron más de 3000 muertos. El caso, que ha sido objeto de debate durante décadas, involucra a una figura clave que aún no ha sido identificada públicamente.

La decisión se tomó tras una evaluación de la evidencia disponible y la necesidad de garantizar un juicio justo. Aunque no se han revelado detalles sobre la identidad del acusado, se ha confirmado que se busca un individuo que se considera responsable de la planificación y ejecución de los ataques.

El caso sigue siendo un tema sensible en Estados Unidos, donde el 11-S sigue siendo un hito conmemorado anualmente. La decisión de posponer el juicio hasta 2028 refleja la complejidad legal y política del asunto.

El gobierno estadounidense ha mantenido su postura sobre la responsabilidad del acusado, aunque no se han hecho declaraciones públicas sobre el progreso del caso en los últimos años.