Cuba presentó ante la ONU una denuncia formal contra la política económica de Estados Unidos, que según el gobierno cubano, ha generado una crisis severa en el país. Ernesto Soberón, representante permanente de Cuba en las Naciones Unidas, destacó durante una sesión plenaria las consecuencias negativas de las sanciones impuestas por EE.UU. Que limitan el acceso a bienes esenciales y afectan la movilidad de la población.
La crisis energética y la escasez de combustible han agravado la situación en el país, con apagones prolongados y un colapso en el transporte. En respuesta, Cuba busca alternativas para mantener la movilidad eléctrica, como nuevas tecnologías o acuerdos internacionales. Aunque el gobierno cubano no ha detallado los planes concretos, la presión por resolver la situación se intensifica a medida que la población enfrenta cada vez más dificultades.
La tensión entre ambos países se profundiza con casos como el de activistas cubanos que denuncian la falta de justicia en temas migratorios. Mientras algunos exiliados en Estados Unidos enfrentan procesos de asilo, otros reprimidos en Cuba pueden moverse libremente, lo que genera críticas internas. Esta situación refleja una compleja realidad donde las relaciones diplomáticas y las políticas internas se entrelazan.

























